Un sitio donde nada te pide nada
Habita tu Corazón Sagrado · Meditación guiada de 30 minutos · Ya en el canal
Empieza temporada de meditaciones en el Estudio Shiatsu Satori, y este año hacemos una cosa que no habíamos hecho nunca: cada primer domingo de mes subimos una meditación entera al canal. Completa, gratis y sin registrarse en ningún sitio.
La primera es «Habita tu Corazón Sagrado», que fue la que abrió el curso pasado, en enero.
Una meditación en forma de cuento
No es una meditación de instrucciones. Es un cuento.
Se empieza por el cuerpo, con una relajación larga y de arriba abajo, hasta que pesa y se queda quieto sin que haya que sujetarlo. Desde ahí se cruza un umbral hacia dentro y se llega a un sitio que es tuyo: un santuario propio, donde nada te pide nada y todo te acoge. Eso es todo lo que hay que hacer. Llegar, y quedarse el rato que dure.
Contarlo así tiene una ventaja práctica sobre el clásico «concéntrate en la respiración»: a un cuento la cabeza lo sigue sola, no hay que obligarla. Quien ha probado alguna vez a quedarse quince minutos mirando el aire entrar y salir sabe de lo que hablamos. Aquello es mucho más difícil de lo que parece, y casi todo el mundo lo deja convencido de que no sirve para esto. Con una historia que seguir, el rato pasa de otra manera y se llega igual.
Y hay algo que pasa cuando la haces varias veces: el sitio se queda. Se puede volver a él otro día, en una sala de espera o en mitad de una semana torcida, sin vídeo, sin auriculares y sin nadie guiando. Para eso se construye.
Para quién es
Para quien no ha meditado nunca, sobre todo. Ésta no pide nada previo: ni saber sentarse, ni respirar de ninguna manera concreta, ni creer en nada. Se puede hacer sentado en una silla, tumbado en la cama o en el suelo con las piernas en alto contra la pared. No hace falta ropa especial ni esterilla.
Va bien antes de dormir, al despertar, o en cualquier momento en que notes que necesitas volver a ti.
Y una cosa que decimos siempre en la sala y que también vale en casa: la cabeza se te va a ir. Se le va a todo el mundo, también a quien lleva años.
Meditar no es conseguir que la cabeza no se vaya. Es darte cuenta de que se ha ido, y volver.
Cada vez que vuelves ya has hecho el ejercicio. Si te pasas media hora yéndote y volviendo, la has hecho entera y la has hecho bien.
Si te duermes, tampoco pasa nada. Significa que lo necesitabas.
La meditación
Poco más hace falta para ponerla: un sitio donde no vayan a entrar a preguntarte algo, el móvil en silencio de verdad —no en vibración— y auriculares si los tienes, que la voz se sigue mejor y el ruido de fuera se queda fuera.
La hora, la que te venga. Por la noche relaja y ayuda a dormir; por la mañana temprano se aguanta mejor la atención. No hay una buena y una mala. Y si puedes, a la misma hora varios días seguidos: lo que hace efecto no es una meditación de media hora, es media hora repetida.
Treinta minutos en casa, sesenta en Satori
Aquí conviene ser claros, porque de esta misma meditación hay dos versiones y no queremos que nadie se sienta engañado por ninguno de los dos lados.
La del canal dura media hora. La que hacemos los viernes en Satori dura una. No es que la de casa sea un trozo de la otra, ni un adelanto para que te apuntes: se trabaja exactamente lo mismo y se llega al mismo sitio. Lo que cambia es el tiempo que te das para llegar.
En media hora hay que entrar bastante rápido. En una hora se puede tardar diez minutos sólo en que el cuerpo se coloque, y hay sitio para quedarse quieto donde en la versión corta toca seguir. Y luego está lo que no cabe en un vídeo: llegar a un sitio que no es tu casa y que no te pide nada, dejar el móvil fuera, que haya diez personas respirando al lado, y el rato de después, cuando nadie tiene prisa por levantarse.

Si tienes media hora un martes por la noche, ponte la del canal. Si lo que quieres es la hora entera y sin nada que te interrumpa, ésa es la del viernes. No compiten. La mayoría de la gente que viene a Satori practica también en casa, y ojalá cada vez más.
Y si te apetece hacerla acompañada
La próxima meditación presencial es el viernes 11 de septiembre y se llama Raíces de Otoño. En el Estudio Shiatsu Satori, Avenida Nte. 9, Picassent, enfrente del IES L’Om. A las 19 h, una hora, 15 €.
Son diez plazas y se llenan, así que conviene apuntarse antes. Todas las fechas de la temporada están en la página de Encuentros.

Una al mes, empezando por el curso pasado
De enero a junio hicimos seis meditaciones en Satori, y son ésas las que vamos a subir primero, en el mismo orden en que las hicimos: una cada primer domingo de mes, de septiembre a febrero. Cuando se acaben las seis, empezaremos con las de esta temporada.

La siguiente es «Viaje al espacio del sueño», el domingo 4 de octubre.
La idea de fondo es sencilla: que quien no puede venir un viernes a las siete tenga igualmente su rato.
Si la haces y te sirve, cuéntanoslo. Y si no te sirve, cuéntanoslo también, que de eso se aprende más.