Diez minutos en mitad de la fiesta, y un domingo en la hierba

Cinco personas practicando una flexión lateral de pie sobre esterillas y toallas, en el césped del polideportivo, a la sombra de los árboles.

Fira de la Tapa i el Comerç · Picassent · 25, 26 y 27 de septiembre
Primer Domingos de Yoga · Domingo 27 · Polideportivo de Picassent

Hay dos maneras de parar. Una es irse lejos, buscar el silencio y cerrar la puerta detrás. La otra es parar donde estás, con todo el ruido puesto y la gente pasando por delante.

Este fin de semana hicimos las dos.

Una caseta en medio de la feria

La Fira de la Tapa i el Comerç llena Picassent de puestos, de música y de gente que va de uno a otro con algo en la mano. No es el sitio donde esperarías encontrarte una camilla.

Y sin embargo ahí estábamos, en la caseta de Estudio Shiatsu Satori, con un biombo, unas plantas, unas luces y una pantalla contando hacia atrás desde diez minutos.

Tres personas del equipo de Estudio Shiatsu Satori, con camiseta negra, delante de la caseta de madera de la feria. Al fondo se ven los biombos y una pantalla con el cronómetro en diez minutos.

La propuesta era exactamente esa: diez minutos de Shiatsu en mitad de la fiesta. Sin cita, sin explicaciones, sin tener que saber nada de antemano. Te sientas, cierras los ojos y Miguel Ángel te atiende durante diez minutos.

Hubo también exhibición de yoga y exhibición de chikung, para quien prefería mirar antes de probar. Que también vale: mucha gente necesita ver una cosa tres veces antes de atreverse con ella.

Lo que cabe en diez minutos

Casi todo el mundo llegaba diciendo lo mismo: que diez minutos no son nada.

Y casi todo el mundo se levantaba con la cara distinta. No porque diez minutos arreglen una cervical de tres años —no la arreglan, y decir lo contrario sería vendernos como lo que no somos—. Lo que pasa en diez minutos es más pequeño y más interesante: el cuerpo se acuerda de que se puede estar de otra manera.

Mucha gente lleva tanto tiempo con los hombros en las orejas que ya no sabe que los lleva ahí. Diez minutos bastan para notar la diferencia entre el antes y el después. Y una vez la has notado, ya no se te olvida del todo.

No hace falta irse lejos para parar. A veces basta con sentarse diez minutos en mitad del ruido.

Dos terapeutas dando Shiatsu a dos personas tumbadas en camilla dentro de la caseta. En la pantalla del fondo, el cronómetro marca 2:49.

Y el domingo, en la hierba

El domingo estrenamos Domingos de Yoga en el polideportivo.

La idea era sencilla: yoga al aire libre, en el césped, debajo de los árboles grandes. Sin sala, sin espejos, sin suelo de madera. Cada una con su esterilla, su toalla o la manta que tuviera por casa, y en las fotos se ve perfectamente: aquí no hay material de catálogo, hay lo que cada una ha traído. Y está bien así.

Cinco personas practicando una flexión lateral de pie sobre esterillas y toallas, en el césped del polideportivo, a la sombra de los árboles.

Se practicó con el sonido de las pistas de tenis de fondo y con gente paseando a lo lejos. Al principio distrae. A los veinte minutos deja de distraer, y a partir de ahí es casi mejor que el silencio, porque no te pide que te aísles de nada: te deja estar en el mundo sin que el mundo te arrastre.

El final fue lo mejor. Savasana en la hierba, con el sol filtrándose entre las hojas y nadie con prisa por levantarse. Es muy difícil explicar por qué tumbarse en el suelo quince minutos cambia tanto el resto del día. Pero cambia.

Cuatro personas tumbadas en savasana sobre esterillas en el césped, con los ojos cerrados, bajo la sombra de un árbol grande.

Gracias

A todas las personas que se acercaron a probar. A las que se pararon a respirar un momento en medio de la fiesta, que es justo lo más difícil de hacer un sábado por la tarde. A las que se quedaron mirando la exhibición y luego volvieron.

Y al comercio local y a la organización, por montar un fin de semana así. Da gusto formar parte de un pueblo que se cuida de esta manera.

Lo que viene

Domingos de Yoga sigue. No era un día suelto: era el primero.

Este domingo 4 de octubre se estrena en YouTube la nueva meditación guiada, Viaje al espacio del sueño. Media hora, desde casa, cuando te venga bien.

El viernes 16 de octubre, El arte del equilibrio interior: meditación presencial en Estudio Shiatsu Satori, a las siete de la tarde. Somos diez, así que desde ese enlace puedes coger tu sitio. Y el domingo 18, Conecta con tu Luz: un retiro de día en la Casa del Notari de Picassent, de diez de la mañana a seis y media de la tarde, para hacer con calma lo que el domingo pasado hicimos en una hora.

Mientras tanto, cuidaos y regalaos pausas.

2 respuestas

    1. Gracias Carmela,
      estos comentarios me alegran el día y me dan fuerza para seguir montando encuentros como este.
      Gracias a ti por asistir a ellos!!

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